Safaris


Safaris en África, una experiencia inolvidable


A lo largo del siglo veinte, el safari ha sido retratado en la cultura popular por medio de grandes historias de aventura y romance. Pero lo que vemos en las películas raramente refleja la realidad y, a menos de que lo hayan experimentado en carne propia, pocos pueden definir con exactitud lo que un safari significa hoy en día.

La palabra safari es en realidad un vocablo swahili derivado del idioma árabe que simplemente significa “viaje”. Claramente, esta definición original no se refería a los atuendos de explorador y animales con los que el concepto de safari se asocia ahora. De hecho, los primeros safaris de los que se tiene registro ocurrieron en el siglo dieciocho y estaban enfocados principalmente en el comercio.

A finales del siglo diecinueve, naturalistas y exploradores como William John Burchell, Thomas Ayres y Gustav Adolf Fischer redefinieron el propósito del safari con sus legendarias expediciones para estudiar la vida salvaje africana. Desafortunadamente, con estos grandes hombres de ciencia también llegaron los cazadores y, durante la época colonial de África, la palabra safari comenzó a utilizarse para nombrar aquellas excursiones en las que se cazaba animales. Algunos de estos animales eran especialmente codiciados como trofeos y, con este nuevo significado, también surgió el término “Big Five”, o “Cinco Grandes”. Este, a diferencia de lo que su nombre indica, no designaba a las criaturas más grandes del continente, sino a las cinco especies que más dificultad representaba cazar a pie: el búfalo, el elefante, el rinoceronte, el leopardo y el león. Esta es la razón por la que grandes especies como el hipopótamo o la jirafa y otros populares felinos como el guepardo se excluyen de la lista.

Tras décadas de drenar el continente de sus majestuosas especies, los propietarios de las tierras en las que se llevaban a cabo estas expediciones finalmente comprendieron que, todo ese tiempo, habían sacrificado sus más grandes riquezas. Conscientes de su error, hallaron una solución en el turismo y la época de los grandes cazadores abrió paso a la era de la conservación y el safari fotográfico.

Hoy, un safari aún involucra vida salvaje, pero, aparte de eso, el término ahora significa algo completamente nuevo. Actualmente, un viaje de safari en África típicamente implica el avistamiento de animales en un área natural, como el Parque Nacional Etosha en Namibia, la Reserva de Animales Moremi en Botsuana o la Reserva Nacional Masái Mara en Kenia. Irónicamente, los animales que los cazadores más temían se convirtieron en los favoritos de los visitantes y, hoy, los únicos disparos hacia los “Cinco Grandes” son los de las cámaras de aquellos que desean capturar la magia de verlos en libertad, una de las experiencias más memorables que se pueden disfrutar en la vida.

Las connotaciones relativas a la caza de la palabra safari están siendo rápidamente reemplazadas por asociaciones más modernas con el turismo responsable.

En su mayoría, los safaris se han transformado en viajes que benefician a la vida salvaje de África. Los visitantes tienen la oportunidad de admirar a estas especies en su hábitat natural y, a la vez, ayudar a protegerlas contribuyendo directa o indirectamente con los proyectos de conservación que la mayoría de los parques y reservas manejan.

El safari actual también es un viaje diseñado para interactuar de manera ética con las comunidades locales y generar un impacto positivo en su calidad de vida. Estas comunidades se benefician del turismo sustentable a través de la generación de empleos y la venta de sus productos y servicios. Además, algunas compañías de safari, como Rhino Africa, apoyan directamente proyectos de empoderamiento social.

Un safari africano tradicional se enfoca en observar y fotografiar la fauna africana, más esto no tiene por qué ser lo único que implica. El safari del siglo veintiuno puede combinar dichos encuentros con la vida salvaje con una variedad de fascinantes experiencias —desde visitas culturales y lecciones de astronomía, hasta sesiones de yoga y masajes en plena naturaleza.

Además, el safari moderno puede adaptarse a toda una combinación de parámetros como modalidad, presupuesto, tiempo, ubicación y actividades deseadas.

Sea recorriendo la sabana de Sudáfrica en una Land Rover, navegando los canales del delta del Okavango en mokoro, siguiendo la Gran Migración en globo aerostático sobre las planicies de Tanzania o rastreando gorilas a pie en los parques nacionales de Uganda y Ruanda, las encarnaciones del safari parecen ser tan vastas como el continente africano mismo.

¿Y qué decir del alojamiento? Durante un safari, los viajeros pueden tanto dormir en una rudimentaria tienda bajo las estrellas como hospedarse en un lodge privado con mayordomo, chef y guía personales incluidos. Además, un safari puede ser desde una escapada durante el fin de semana a una reserva de animales hasta una épica odisea a través del continente abarcando varios meses y países.

Así mismo, un safari no es una experiencia reservada para los aventureros veteranos y viajeros consumados —prácticamente cualquier persona puede disfrutar de un safari al estilo que mejor le acomode. Tanto parejas buscando un destino exótico para su luna de miel, como familias que desean compartir tiempo de calidad encontrarán un safari a su medida en los confines de este extraordinario continente.

El safari está ganándose una nueva reputación, deshaciéndose de las viejas connotaciones sobre la caza y madurando a un estilo de viaje responsable y benéfico para África. Sin lugar a dudas, “Toma solo fotografías y deja solo huellas” es el lema cada vez más apto para el nuevo safari africano.

Lo que nuestros clientes dicen de nosotros

  • Ventaja local
  • Garantía de precio
  • Consultores expertos
  • Turismo responsable
  • Protección financiera

Llámenos

Horas de oficina: Abierto Cerrado
08:30 - 17:00 (GMT+2)
Número gratuito:

0808 238 0044

888 2156 556

1 800 447164

1 800 947168

1 844 8517 090

800 900 341

800 101 3310

080 045 2877

800 018 4895

0800 182 3211

0800 562 964

0800 295 105

0800 919 394

0800 721 24

800 260 73

0800 848 229

1 844 2867 643

9009 476 83

0018 005 11710

0800 444 6880

018 0051 81669

0800 7618 612

800 827 648

Número local:

+27 21 469 2600